bernachea

“La lucha de las mujeres en la calle se replica en el club”

│Por Ramiro Speranza

Históricamente, las instituciones deportivas han tenido una preponderancia social más que importante a nivel nacional. Éstas han generado la conformación de comunidades a su alrededor haciendo que, dado que se trata de un grupo de individuos compartiendo un contexto en común, se vieran reflejados en ellos cada uno de los cambios sociales existentes en el pasado. La lucha de las mujeres no es la excepción. Actualmente se vive una revolución, una batalla por la reivindicación de la mujer, la búsqueda de que se garantice el ejercicio pleno de todos sus derechos y se eliminen los modelos de imposición patriarcales que existen tanto a nivel social, político, económico y cultural. Y en el contexto de las instituciones deportivas, hay mujeres que le han ganado por goleada a las adversidades. Pero así como en el seno de los clubes se puede denotar las peleas que se dan en las calles, a raíz de la participación dirigencial y comunitaria, en sus entrañas también se encuentra, en parte, aquello con lo que se pretende combatir. Esto se ve principalmente en los clubes de fútbol, la principal atracción deportiva a nivel nacional, donde la lucha es más que compleja: ¿De que forma se puede combatir al machismo en instituciones que dependen en gran medida, tanto política como económicamente, de lo que hacen once hombres adentro de una cancha?. Esto es algo que se puede visibilizar no solamente cada fin de semana dentro de los estadios, con hinchas que denotan una clara ideología machista, sino también fuera de ella: a nivel deportivo, con instituciones donde distintas disciplinas consiguen mayores logros que el fútbol masculino pero son minimizadas o el caso de la Selección Argentina de Fútbol Femenino, en constante reclamo con la AFA por el destrato hacía ellas como representantes del país, e institucional, con clubes donde, en pleno 2018, hay grupos de mujeres que luchan aún por cupos para integrar las distintas comisiones directivas.

Pero así como hay instituciones donde aún se lucha por consagrar estos derechos, hay otros donde las mujeres han tenido un rol más que importante históricamente. Es el caso de Lanús, uno de los clubes emblema del fútbol argentino, donde la mujer ha tenido una participación preoponderante a lo largo de sus 103 años de existencia. Es que, desde su fundación, el 3 de enero de 1915, las mujeres pudieron asociarse libremente y gozar de todos los derechos relacionados a la institución. Algo no menor considerando que, por ejemplo, recién 32 años después, el 23 de septiembre de 1947, la lucha feminista daría cómo resultado la promulgación de la Ley de Enrolamiento Femenino, estableciendo la igualdad de derechos políticos y el sufragio universal en Argentina. Y si tenemos en cuenta que se trata de un ambiente históricamente machista como el fútbol, el dato toma muchísima más relevancia. Un ámbito que, si bien ha evolucionado en los últimos años, dado el cambio de paradigma social construido en las calles con la lucha feminista de bandera, todavía hace falta mucho trabajo por hacer. En este contexto, Soledad Bernachea, Secretaria General de la institución de Arias y Guidi, diálogo mano a mano con Desgrabados. La dirigente se refirió al como la lucha por la reivindicación de la mujer se ve reflejada dentro del club y la importancia de que estos debates se lleven a cabo dentro de la institución. Además, y en relación a lo estrictamente deportivo, hablo del histórico ascenso de las chicas del fútbol femenino a Primera División y las expectativas que tiene para la nueva temporada.

  • ¿Qué importancia tiene, para lo que significa el Club Atlético Lanús a nivel social, que las mujeres hayan podido asociarse a la institución desde su fundación en 1915?

Yo creo que marca un destino y tiene que ver con la idea con la que se creó y se proyectó nuestra institución a lo largo de toda la historia: mostrar un perfil social bien marcado en una ciudad con una cultura muy rica y diversa. En ese contexto, la mujer se pudo incorporar desde el primer momento y hoy tienen un rol importantísimo en el club. Quiénes conformamos la CD, y aquellas que la integraron en su momento, además de quienes participan de distintas instancias dirigenciales, sentimos que tenemos un lugar de igualdad, no solo desde la opinión sino desde la gestión de los distintos asuntos que hacen a lo cotidiano. No veo que eso ocurra en otras instituciones. Para nosotros es una costumbre ver a mujeres en distintos espacios mientras que, en otros clubes, actualmente se está peleando por un cupo femenino. Por eso es muy importante que se produzcan estos debates, que se empiece a hablar del rol y la importancia de la participación de las mujeres en la toma de decisiones institucionales.

  • ¿Y qué simboliza para ustedes, como mujeres y dirigentes, que esos debates y la lucha se trasladen de la calle al club?

Para nosotras es muy importante, a nivel institucional, y en el marco de todo lo que esta pasando a nivel social, tanto con las cuestiones de sexualidad y género como el rol de la mujer, que se debata desde todos los espacios de participación posibles. La reivindicación que hoy se hace desde el movimiento feminista engloba un montón de otras luchas de distintos sectores en situación de vulnerabilidad, y es necesario aprovechar todos los canales posibles, como lo puede ser un club, para seguir continuando esta transformación social, política, cultural y profunda que estos tiempos nos están reclamando y donde la mujer es protagonista. En una charla que realizamos hace pocos días lo decía: “la mujer es un sujeto político que no se esperaba y que es transversal a cualquier asunto clasista o color partidario”. El poder que engendra la mujer como sujeto colectivo y transformador de esta realidad social debe tener lugar en todos los ámbitos donde formamos parte.

  • ¿Cómo se reflejan las distintas luchas de reivindicación de la mujer, como la campaña en reclamo de Aborto Legal, Seguro y Gratuito a nivel nacional, dentro del club, ya sea desde su lugar, como dirigentes, como por parte de las deportistas y socias de la institución?

Acá se ve permanentemente porque tenemos una cantidad de socias impresionante, y que no solamente participan en el aspecto deportivo sino que engloban a todos los espacios que posee la institución, como puede ser el Complejo Educativo, la Fundación, las actividades del Departamento de Cultura, entre otros ámbitos. La lucha de las mujeres en las calles se replica dentro del club. Cada una de nosotras empieza también a replantearse situaciones relacionadas a lo cotidiano en distintos ámbitos y que quizás teníamos naturalizadas y hoy, al tener estos espacios y darse este debate, nos permite repensar y deconstruir un montón de prácticas. El club termina siendo un espacio propicio para la expresión de esas transformaciones que se vienen llevando a cabo y, a su vez, un lugar de encuentro y reflexión conjunto. Hay distintos espacios que se fueron generando y otros que se transformaron a raíz de todo lo que pasó en este último tiempo.

  • ¿Qué sentís respecto al hecho de que, en lo que va del año, el logro más importante en lo que concierne al fútbol, el deporte más popular del club, lo hayan dado las chicas, con el ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino en el primer año de competencia de la disciplina?

Desde lo deportivo e institucional es un logro importantísimo, porque es una actividad nueva que se fue promoviendo y haciendo al mismo tiempo, no hubo mucho tiempo de planificación pero se fue desarrollando. Nos genera profundo orgullo que se haya generado ese espacio y que se haya acompañado institucionalmente, y que hoy el resultado sea una coronación deportiva, como podría no haberlo sido. Lo que hace la actividad es potenciar los espacios de conquista de la mujer asociados no sólo a sus derechos sino también a sus deseos: que los deportes no estén asociados a los rasgos biológicos con los que todos nacemos o del género, que es una construcción, sino al desarrollo de las capacidades, la competencia y demás. El fútbol femenino desarticula esas asociaciones y nos permiten pensarlos y reconfigurarlos. A mí me genera todo eso, pero así y todo es mucho más complejo y tiene que ver con deconstruir algo que estaba normalizado y asociado a una cuestión del hombre, y no. Hoy la mujer se hace presente e irrumpe eso, y que desde el club se haya dado el lugar para que puedan hacerlo, y que el resultado haya sido una consagración deportiva, nos pone muy contentas.

  • ¿Y cuáles son las expectativas en Primera?, ¿tratar de mantener el alto nivel demostrado la temporada pasada o enfocarse en el desarrollo de las jugadoras, tanto del primer equipo como de la escuela de formación, y conseguir experiencia en cuanto a lo que significa jugar en la máxima categoría?

Uno siempre trata de generar las mejores bases para que desarrollen los procesos de formación, después los resultados llegan. El ascenso no fue cuestión de suerte, hubo un gran trabajo de Karina (Medrano), el cuerpo técnico, los dirigentes del área y las chicas para conseguir este gran logro. Se dio la posibilidad de ascender a Primera rápidamente y ahora, lo que esperamos nosotros, no tiene tanto que ver con el resultado deportivo sino en que la disciplina siga evolucionando, que las chicas se sigan desarrollando como jugadoras y que haya un crecimiento de las divisiones juveniles. Tenemos muchas niñas que quieren participar y lo están haciendo desde la escuelita. Tenemos que seguir trabajando con el mismo compromiso. Creo que acá todos compartimos la misma teoría: cuando uno trabaja con seriedad y pasión, si los resultados no se dan hoy, serán mañana, pero inevitablemente van a llegar. Con el fútbol femenino tenemos la misma mirada que tenemos con el fútbol masculino, juvenil y el resto de los deportes amateurs del club. Hay que trabajar siempre con la mirada en el progreso y los resultados van a llegar.

  • ¿Pensás que, desde la Asociación del Fútbol Argentino, se está haciendo lo suficiente para legitimar y potenciar al fútbol femenino?

Son un montón los debates que se empiezan a dar, en el marco político y social, por el empoderamiento por el que luchan las mujeres y por el cual están siendo protagonistas de grandes transformaciones. Hay instancias de discusión e intercambio que están asociados fuertemente a cuestiones como esta y los espacios que las mujeres empiezan a tomar. Inevitablemente estas reivindicaciones se van a dar y en algún momento tendrán que tener respuesta porque la realidad así la está demandando. Yo no se si es ‘ya’ la respuesta, o si actualmente los clubes o la AFA está en condiciones de dar dichas respuestas, pero inevitablemente, y de alguna manera, van a terminar llegando, porque la realidad y la lucha lleva a eso, a que lo establecido cambie.

  • ¿Cómo se trabaja, desde las pensiones, para luchar contra el machismo e inculcarle a los chicos el respeto por las diversidades sexuales y de género?

Nosotros tratamos de hacer un trabajo a conciencia que venimos desarrollando con el área de Psicología y la Coordinación General, en un proyecto que se llama ‘ADN Granate’, donde trabajamos los valores centrales que pretendemos tengan los jugadores de Lanús, y los vayan incorporando en su formación, ya que consideramos que ser futbolista no solo es tener talento. La etapa de fútbol infantil y amateur es enteramente formativa, y todo lo que nosotros podamos contribuir a través de distintos espacios, ya sea en cuanto a la alimentación, nutrición, la escuela, la medicina y la formación humana, va a hacer que eso sea un proceso integral y que no solamente esté desarrollado a algún talento o habilidad deportiva. En este sentido nosotros trabajamos fuertemente desde la pensión: dialogando permanentemente con las familias, articulando con todos los profesionales del área y dándole un lugar preponderante a la escuela y la formación permanente. Realizamos distintos talleres sobre los Derechos del Niño y el Adolescente, Educación Sexual, Diversidad de Genero, Grooming, entre otros tópicos. Antes de pensarlos como jugador, a cada uno lo vemos como un niño y un sujeto de derechos del cual nosotros somos parte importante de su desarrollo. De la gran cantidad de chicos que juegan al fútbol a nivel juvenil, los que llegan a Primera no son tantos y uno desde los espacios que comparte con ellos tiene que trabajar profundamente en eso para que la formación sea integral y tengan distintas puertas abiertas, que el fútbol no sea el único camino.

  • ¿Cómo se lucha contra el machismo en instituciones deportivas que dependen en gran medida, tanto política como económicamente, de lo que hacen once hombres dentro de una cancha de fútbol?

Es algo complejo, para mí hay varias cuestiones. Vivimos en una sociedad machista y hay micro-machismos instalados en la vida cotidiana, incluso muchas veces las mujeres tenemos comentarios o conductas machistas, que se naturalizaron durante muchos años y hoy se está deconstruyendo. Las instituciones son un conjunto de personas que, de manera voluntaria, deciden asociarse, entonces inevitablemente un montón de pensamientos y de sistemas de funcionamientos culturalmente establecidos, y aceptados como validos, se trasladan a esa comunidad. Hay toda una cuestión que pasa en el interior de los hogares, y una estructura que se está discutiendo, cuestionando y tratando de cambiar, esa mirada del hombre como proveedor y generador de los recursos económicos se está poniendo en jaque. En investigaciones que estamos haciendo para el Museo vimos que, en medio de la profunda crisis económica e institucional que sufrió el club en la década del 70, la apuesta de la Comisión Directiva en ese momento no solo fue la unificación política sino también darle un profundo empuje a la actividad social del club. Y funcionó. Todos disfrutamos el plantel masculino de Primera y entendemos el rol que ocupa en el club, y es verdad que gran parte de los recursos económicos se generan a través de lo que sucede con el equipo, pero también sabemos la fortaleza que tenemos en cuanto a nuestra identidad como club: su honestidad, su organización, la estabilidad económica y sus proyectos claros y sólidos. Todo esto hace a nuestra institución y provoca que muchas personas, no solo quiénes viven a Lanús y en lugares aledaños sino también en otras ciudades, apuesten a ser socios del club. Si bien el fútbol tiene un rol fundamental para nuestra vida, también nosotros somos conscientes que, como institución, somos potentes en estas cuestiones que hacen a nuestro orgullo y que el hincha, socio y dirigente también son generadores de recursos. Somos un club de fútbol con un montón de actividad social y cultural y esa es nuestra principal bandera.



Share on Google Plus

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *