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Betty García, la primera capitana

│Por Daniel Melluso

Si hace 48 años le decían a Gloria Betty García que por aquel partido mundialista ante Inglaterra, disputado el 21 de agosto de 1971, se declararía el Día de la Futbolista, no lo hubiera creído. En casi cinco décadas habían predominado la ignorancia y el olvido.

Ni en Villa Crespo, su barrio, sabían que Betty había sido una de las capitanas de ese plantel (la otra, fue Angélica Cardozo), incluso ni que había jugado al fútbol. De pasar desapercibida a que todos la reconozcan, del anonimato a ser la primera futbolista en ser distinguida por el Senado de la Nación con el Premio Delfo Cabrera en 2018 a la deportista ejemplar.

Todo esto sucedió de repente, cuando ella menos lo esperaba. A sus 78 años recién cumplidos —nació el 11 de agosto de 1941, en Avellaneda—, la vida la sorprende. Le regala el reconocimiento que tanto anheló y que por fin pudo recibir.

“Comencé a jugar en 1959 y me retiré en 1985”, cuenta García quien se desempeñó en Racing, club del cual es hincha y socia honoraria, tras la Copa del Mundo disputada en México. De chica, sus referentes eran Roberto Perfumo y Juan Corbatta, ex jugadores de La Academia, pero quien más la influenció para que practicara el deporte fue su padre, Secundino. “Mi ídolo era mi viejo porque no era patriarcal. Me apoyaba para que jugara. Él había hecho boxeo, por lo que me entendía y aconsejaba”, recuerda la actual entrenadora de Norita Fútbol Club, conjunto que con su nombre le rinde honor a Nora Cortiñas (Madre de Plaza de Mayo).

Retrocediendo en la historia, los recuerdos del Mundial se hacen vivos. En ella dejaron una huella imborrable, difícil de olvidar. “Fue muy especial para nosotras. Fuimos invitadas por la organización mexicana, quienes se encargaron de cubrir todos los gastos. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) nos dio los atuendos, buzos y camperas para que podamos viajar todas iguales”, rememora García, quien hizo sus estudios en el Colegio San Ignacio, ubicado en Wilde, provincia de Buenos Aires. La selección nacional debutó perdiendo 3 a 1 ante el combinado local, y Betty se acuerda muy bien de ese encuentro: “Fue el partido inaugural. Nos ganaron, pero fue polémico. Nos anularon algunos goles y el árbitro las ayudó porque debían pasar sí o sí”.

Más allá de la derrota, el duelo que quedó para la historia fue el segundo. Ante Inglaterra fue triunfo por 4 a 1 con todos los tantos convertidos por Elba Selva, quien fue asistida por García en cada una de las conquistas. “Eran las candidatas, pero nosotras debíamos ganar para continuar en el certamen. Justo para este duelo llegó Norberto Rozas para ser nuestro entrenador, pero como no nos conocía, dejó que armáramos el equipo”, recapitula la exdelantera, quien trabajó toda su vida en un taller de guantes industriales.

“Los dos primeros goles fueron producto de paredes entre Selva, Eva Lembessi y yo. El tercero vino tras una media chilena que hice y conectó Selva”, cuenta García y agrega: “Luego de la lesión de Cardozo, quien jugaba de central, entró una delantera y yo ocupé su lugar. Al rato llegó el cuarto tanto”. Estas anotaciones quedarán para las generaciones venideras. Cada niña futbolista crecerá con esta historia al igual que lo hace cada niño con el tanto de Ernesto Grillo, el 14 de mayo de 1953, también ante el conjunto británico.

En la actualidad, con el reconocimiento tardío ante tal epopeya, la exatacante no se arrepiente de la espera y valora todo el esfuerzo hecho por ella y sus compañeras. “El Día de la Futbolista no es solo por el triunfo, los goles de Selva y mis pases, sino que todas somos las artífices, las 17 jugadoras. Es una satisfacción que se haya declarado ley en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Haber sido partícipe es el premio mayor”, asevera Betty.

Betty García cumplió su deseo de ser futbolista y representar a la Argentina. Para ella el Mundial fue el punto cúlmine de su carrera deportiva, la que duró casi 26 años. Su sueño es que el fútbol femenino sea apoyado en el país de la misma manera que el masculino. El tiempo pasa, pero su razón de ser no cambia: “Soy deportista, antes que mujer”, apunta la directora técnica, quien transmite su pasión por el fútbol en cada una de sus palabras.



El artículo Betty García, la primera capitana fue publicado originalmente en Tiempos de Red
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